Asando batatas…

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Asando batatas…Opinion - Asando batatas…

Agencias

El Congreso de Estados Unidos aprobó ayer la mayor reforma fiscal desde 1986 que reducirá la carga impositiva en casi 1.5 billones de dólares, con lo que la administración del presidente Donald Trump espera un crecimiento adicional de la economía equivalente al 0,3% del PIB estadounidense.

La nueva legislación establece una reducción del impuesto de sociedades de 35% al 21%, y de 39% a 37% para las mayores rentas, además de aumentar el mínimo de ingreso exento de renta, de 6,500 dólares a US$12,000. También aumenta las ayudas por hijos, gastos médicos y estudios.

Quienes se oponen a esa nueva reforma fiscal advierten que aunque reduce impuestos a toda la población, beneficiaría principalmente a los más ricos y provocaría en el corto plazo un incremento del déficit fiscal y de la inflación.

Todos los pronósticos apuntan en dirección a que la economía de Estados Unidos crecerá en 2018 alrededor de 3,1%, con un índice de desempleo de 4% y un alto índice de Confianza del Consumidor, así como niveles de inflación moderados, indicadores que mejorarían notablemente con esa reforma fiscal.

El influjo de ese previsible crecimiento económico se reflejaría positivamente en el comportamiento de la economía dominicana para 2018 por medio del crecimiento del turismo, remesas, exportaciones, aunque esa reforma fiscal provocaría un retorno a Estados Unidos de capitales establecidos aquí.

Como no todo es color de rosa, también se vaticina que el nuevo instrumento provocaría un incremento del déficit fiscal y del índice de inflación, lo que obligaría a la Reserva Federal a aumentar la emisión de billetes y a incrementar la tasa de interés de los instrumentos financieros estadounidenses.

Como consecuencia de esas posibles medidas de carácter monetario, aumentaría el costo de la deuda pública dominicana y de la economía en sentido general, lo que presionaría aún más los niveles del déficit fiscal y del tipo de cambio, entre otras afectaciones financieras y monetarias.

Es por eso que se aconseja a Gobierno, autoridad monetaria, empresariado y academias a reflexionar con debido tiempo sobre todos los escenarios que para República Dominicana plantea la ley de reforma fiscal en Estados Unidos, tanto en el corto como en el mediano plazo, para que se apliquen a tiempo las medicinas preventivas y para que ningún sector sea sorprendido asando batatas.