Aliento del Cielo/Julia Castro

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Aliento del Cielo

Julia Castro

LAS NACIONES DE RODILLAS

“Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios.  De manera que cada uno de nosotros dará cuenta de sí.  Romanos 14:11-12.

Estamos teniendo momentos intensos y la humanidad está en llanto; pues el dolor desgarrante sale de lo más recóndito de los corazones en un sólo grito pidiendo auxilio; pues lo que se está experimentando no es fácil describir ni mucho menos predecir lo que sucederá en los próximos días ya que ésto es algo de propagación de alcance veloz y sin comparación a nada.  Siempre hemos sabido que el mundo tiene que pasar por grandes cambios y que nosotros los seres humanos vamos a experimentar consecuencias desestablizadoras porque nos creemos super dotados y desobedientes a los preceptos que Dios ha estipulado en su palabra. 

El llamado al arrepentimiento y a la obediencia nos la muestra el mismo Jesús cuando nos dice en Juan 14:6 “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” pero para muchos es algo que lo toman a la ligera y sin importancia.  Ahora ha llegado el tiempo de ver como Dios en un “abrir y cerrar de ojos” ha movilizado al mundo de Norte a Sur y de Este a Oeste, pues la maldad, el egoísmo, la intransigencia, la carnalidad, la abominación, la obscenidad, la muerte de los inocentes, la bulgaridad, lo ha saturado y la humanidad le ha dado la espalda haciendo sus desmanes hasta el cansancio.  Dice Hebreos 1:1-3 “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,…” .

Es penoso que por la desobediencia de muchos y sus malos hábitos, todos tengamos que sufrir las consecuencias; aunque sabemos que éstos son “señales antes del fin” de las que se mencionan en Mateo 24:7-8 “Porque se levantará nación, contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo ésto será principio de dolores. El Verso 13 dice “Mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo.” Esta es la realidad de vivir una conducta desordenada ante los ojos de Dios; pero aún así hay   oportunidad para todo el que desee un cambio en su vida tal y como dice en Hebreos 4:16 “Acerquémonos, pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno Socorro.”   Dios asegura que nadie escapará a sus designios porque lo que él ha dicho que será, será, y nadie ni nada lo cambiará.  El dijo que nadie quedará sin arrodillarse delante de él y así sucederá, no importa de dónde seas, a que tribu, lengua o religión pertenezcas tendrás que postrarte ante el dueño de todo lo que existe, y   por lo tanto tenemos que prepararnos para ese encuentro porque será cara a cara y sin excusa.  Ahora estamos luchando contra un virus que no tiene rostro, que corroe órganos vitales; pero lo importante de todo es que Dios tiene el control y desea que lo clamemos, creyéndole que él puede sanarnos.  Estamos oyendo las noticias de las vidas que están muriendo cada dos minutos, que los números van aumentando vertiginosamente. Pero debemos aferrarnos a la fe en el único que puede cambiar esas estadísticas y ser obedientes.  Dice Isaías 45:20-21 “Reuníos, y venid; juntaos todos los sobrevivientes de entre las naciones. No tienen conocimiento aquellos que erigen el madero de su ídolo, y los que ruegan a un dios que no salva. Proclamad, y hacedlos acercarse, y entren todos en consulta; ¿quién hizo oír esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino yo Jehová? Y no hay más Dios que yo: Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de mí.”  Se le estaba hablando a Babilonia, ciudad consumida por ídolos, el Señor los quería reunir para hacerles saber que los que los fabrican no tienen ningún conocimiento al igual que los que le ruegan porque no salvan.  Así esta pasando en estos tiempos y Dios quiere que las naciones escuchen que él es el único Dios verdadero, “Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de mí”.  Nuestra situación actual es propósito de Dios para hacernos entender que él es Soberano y requiere que nosotros nos volvamos a Su dependencia. El está esperándonos.  “Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más.” Isaías 45:22. Dios te bendiga.