Aliento del Cielo/Julia Castro/EL MEJOR REGALO

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Julia Castro

EL MEJOR REGALO

“Entonces el ángel dijo: María no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.  Éste será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.”  Lucas 1:30-33

Tiempo de festejos, intercambio de regalos, reuniones familiares y amistades, es lo que se vive en La Navidad.  Las muestras de amor y cariño están a flor de piel, y no es menos cierto que en muchos hogares aunque no sobreabunden las cosas materiales, queda reflejado el sentimiento más hermoso que es el amor.  La Navidad nos invita a exaltar la creatividad, a soñar con un nuevo amanecer, con proyectos que deseamos emprender y cambios que muchas veces hemos desestimado por varias razones.  Lo más importante debía ser pensar en lo que realmente tiene valor y es que esta celebración es conmemorar el nacimiento de JESÚS el cual vino con una prioridad ineludible y fue traer la salvación para todo aquel que la aceptara, cuyo paquete vino completo trayendo también perdón, sanidad, redención, restauración y sobre todo liberación de pecados.  La Biblia nos menciona con detalle la misión del Profeta Isaías de anunciar cómo llegaría el Mesías, la cual le fue dada 740 años antes de su advenimiento y la que recibió por el Espíritu de Dios que hablaba a través de su boca.  Dice Isaías 7:14 “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”.  Que traducido es “Dios con nosotros” (Mateo 1:23).

Nos dice Isaías 11:1-2 “Saldrá una vara del trono de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces.  Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.”   La venida de Jesús nos trajo un Reino Eterno, es decir que cuando lo recibimos en nuestros corazones, entramos inmediatamente a formar parte de Su reino inconmovible, un reino que no cambia, que es lo mismo desde el principio y hasta el final, indudablemente dotado de suficientes atributos esenciales para llenar cada una de nuestras vidas. El Mesías prometido llegó. Encontramos en Lucas 1:30-33 que lo primero que el ángel le dice a María es que “no temas”, pues has hallado gracia delante de Dios,….alcanzando el privilegio de concebir en su vientre a un niño que llamaría JESÚS. Y le sigue diciendo “Éste será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin”.  Qué maravilla! pertenecer a un reino incomparable.  Podemos recibir muchos regalos, unos duran un poco más que otros; pero todos tienen un tiempo de caducidad; pues todo en esta vida es de carácter transitorio, pasan los años, pasan las estaciones, los meses, dice la Biblia en Mateo 6:34 “Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Baste a cada día su propio mal.”  Lo que debemos procurar es entender la eternidad que Dios trae para cada uno de nosotros, el aceptar el regalo más precioso, el regalo que en vez de nosotros envolverlo, él nos envuelve a nosotros dándonos Consuelo, Paz, Seguridad, Amor, nos llama hijos, nos invita a perseverar, a no olvidar ninguna de Sus promesas.  Jesús nació en Belén; María y José cumplieron con la tarea asignada llevándola a cabalidad.   Los regalos que Dios nos da son eternos, quita todas nuestras dudas, temores, incredulidades, y nos regala Su Hijo de modo que si lo aceptamos, él no nos echa fuera.  Dice Isaías 9:2 “El pueblo que andaba en tinieblas vió gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte,  luz resplandeció sobre ellos.” Ese regalo encarnado que hoy podemos recibir hizo su entrada triunfal para que tanto tú como yo, hoy no vivamos más en oscuridad, sino que Su luz, la cual es perpetua, nos permita andar seguros y confiados, sin tropezar.  Dice Juan 1:12 refiriéndose a Jesús: “Mas a todos los que le recibieron, a todos los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” Ese JESÚS que fue perseguido por Herodes para que no naciera, sí nació en un Pesebre porque no hubo lugar para él, ni siquiera en un mesón, el que las primeras canciones que escuchó fue el mugido de un buey y el rebuzno de un asno; es el que hoy nos corona de favores y misericordia.  Qué más regalos necesitamos“…..la dádiva (regalo) de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” Romanos 6:23.  Dios te bendiga