Este Mes de la Herencia Hispana celebramos la creciente influencia de nuestra comunidad en Estados Unidos

0
32

Senador Bob Menéndez reconoce sobre población latina: «Seguimos enfrentándonos a las desigualdades sistémicas que afectan a nuestra comunidad, nos esforzamos por mejorar la representación en todos los sectores»

El DiarioNY

New Jersey, NJ.- El Mes de la Herencia Hispana es un momento para celebrar, ya sea la diversidad de nuestras tradiciones, los grandes logros de los latinos o la creciente influencia de nuestra comunidad en todas las facetas de la sociedad estadounidense. Se trata de reunirnos como una gran familia, una familia que vale la pena elevar a través de los lazos que nos unen y la historia que nos inspira a todos.

Somos una familia que cuenta con 62 millones de personas y que contribuye con más de $2.8 billones de dólares a la economía del país. Si nuestras contribuciones económicas se comparan con las de otros países, seríamos comparables al producto interno bruto nacional de naciones como el Reino Unido o la India. Pero también somos una familia con raíces que son más antiguas que los primeros asentamientos ingleses en Norte América. Hemos servido en todos los conflictos importantes en la historia de nuestra nación desde la Guerra de la Independencia. Y las historias que contamos, de los latinos y latinas que han servido en nuestra militar, son historias de patriotismo y honor, especialmente de aquellos cuyos sacrificios han allanado el camino para nuestro modo de vida democrático.

Para muchos, ser Hispano en los Estados Unidos significa establecer raíces en esta nueva tierra, al mismo tiempo que mantenemos en nuestros corazones los lazos con nuestros países de origen. Quienes vienen del extremo más lejano de Sudamérica, así como quienes llegan de las comunidades fronterizas del Valle del Río Grande, nuestros lazos nos unen en las palabras de nuestro lema nacional: E Pluribus Unum — de muchos, uno.

Podemos venir de todas partes, pero estamos llenos del mismo amor por la familia y el compromiso de fortalecer la promesa del sueño americano. Lo sé de primera mano por mi propia madre, Evangelina, que tenía un espíritu inquebrantable, quien trabajó bien duro para que yo pudiera vivir mi propio sueño americano. Su ejemplo me dio la fuerza y confianza para iniciar una carrera de servicio público, lo que me convirtió en el primer alcalde hispano de Union City, el primer latino elegido a la Asamblea Estatal de Nueva Jersey y el primer latino en representar a mi estado en el Congreso.

Me enorgullece inmensamente estos logros, pero siempre he pensado que ser el primero no es un gran logro si no hay otros que sigan. Por eso, para mí, la historia del Mes de la Herencia Hispana no puede contarse sin considerar lo lejos que hemos avanzado como comunidad.

Este mes, honramos las contribuciones de nuestra comunidad no sólo con palabras sino con resultados concretos logrados bajo nuestra actual mayoría demócrata en el Congreso. Desde la aprobación de proyectos de ley históricos como el Plan de Rescate Americano hasta la ley Bipartidista de Empleo e Inversión en Infraestructura, y la reciente Ley de Reducción de la Inflación, estamos haciendo inversiones históricas en comunidades desatendidas de todo el país, incluyendo muchas que son de mayoría latina. Obtuvimos beneficios de atención médica para miles de familias latinas cubiertas por el Obamacare, estamos abordando la amenaza existencial que representa el cambio climático y que afecta gravemente a nuestras familias, reducimos el costo de la insulina para las abuelas y los abuelos, y redujimos los costos cotidianos para millones de familias latinas. Y bajo el liderazgo del Presidente Biden, se eliminará casi la mitad de la deuda estudiantil de los latinos.

Sin embargo, a pesar de este progreso, seguimos enfrentándonos a las desigualdades sistémicas que afectan a nuestra comunidad, nos esforzamos por mejorar la representación en todos los sectores, desde los niveles más altos del gobierno hasta las corporaciones más grandes del país, y estamos decididos a lograr finalmente una reforma migratoria humana e inclusiva que proporcione un camino hacia la ciudadanía para los inmigrantes indocumentados.

A medida que nos acercamos al final de nuestra celebración de este año, en la que honramos nuestra rica herencia y las innegables contribuciones que hemos hecho al tejido de la sociedad estadounidense, me comprometo de nuevo en este Mes de la Herencia Hispana a asegurar que todos los latinos puedan prosperar y salir adelante. Y más allá de esta celebración de un mes, debemos alzar nuestras voces todos los días, en cada faceta de la vida en Estados Unidos, para asegurar que nuestros hijos y nietos en todo el país puedan realizar plenamente la promesa del sueño americano.